COMIDAS
Es uno de los platos más representativos de la cocina criolla cuya fama ha trascendido las fronteras, siendo un sello de la Argentina todas las variedades de carnes asadas a las brasas.


Se utilizan los costillares cuereados que se ensartan en una espada metálica, originalmente era un simple hierro, a su ves clavada en el suelo y muy próxima a las brasas o fuego vivo, de forma de permitir cocimiento de un lado y darlo vuelta una sola vez para concluir el proceso, mientras se lo roció con salmuera (sal diluida en agua)
Vale agregar que no es infrecuente dorar lentamente, con el mismo proceso, cabritos, lechones o corderos: en la idea de facilitar una prolongada exposición de éstos al calor, es que la hoja de hierro fue adaptada, en algunos casos, como cruz o espada, desempeñándose como elemento de soporte para los cuartos traseros y delanteros del animal.
El asado con cuero requiere una abundante cantidad de comensales, ya que implica una media res, puesta a cocinar, trozada en cuartos (con cuero y pelo) y que antiguamente se mataba el día anterior para quitarle el fuerte, sabor muy subido, típico de la llamada carne fresca.
De es manera, las horas de la noche y madrugada facilitan el oreo, hasta que la media mañana indica el momento justo de iniciar la distribución del fuego lento (pocas brasas) bajo grandes parrillas, que soportarán la carne colocada con el cuero hacia arriba.
El punto de cocción exacto está indicado cuando, al tirar de los pelos, éstos pueden ser sacados con facilidad: será el momento de invertirla, buscando que el calor tueste el otro lado, transforme en crocante el cuero y chamusque el pelo.
Los modos de consumo también varían: hay quienes dejan enfriar los trozos y quienes sienten irresistible tentación por comerlos inmediatamente. La coincidencia en cambio se da en lo que a sabor, aspecto y aroma se refiere, señalándose una diferencia muy manifiesta y a favor de éste, respecto del asado a las brasas, pero sin cuero.
Otra modalidad de hacer el plato favorito de los argentinos y consiste en utilizar una parrilla de hierro como soporte donde se coloca la carne cortada en trozos del distintos tamaños. Debajo van las brasas cuya cantidad se regula para que no se arrebate o sea se queme sólo superficialmente o se enciende la carne depositada en el lecho de la parrilla. Se prefiere hacerlo a fuego lento dando muy pocas vueltas a la carne.
En las provincias del Noroeste y Litoral es frecuente el horno de barro en alternancia con la parrilla, extendiéndose estas costumbres por el Uruguay y hasta el Rio Grande do Sul (Brasil).
Si el empirismo y la intuición caracterizan al llamado arte popular, lo mismo que la herencia autóctona o indígena, no hay mejor ejemplo que el precedente para situarlo como una excelsa muestra de tales cosas, manteniéndose aquí un dato de lo primitivo que no siempre logra convertirse en arte popular o viceversa, otorgándole de esta manera una entidad de enorme significado.
Cuenta la historia que esta costumbre culinaria solía diferenciar, en alguna época, a los argentinos:
Los Gauchos mazorqueros de Rosas terminaban las guardias alrededor del asador. En cambio los unitarios, de gustos mas afrancesados preferían platos más elaborados, según lo señala el libro Los Sabores de la Patria
Hasta 1870, la única forma de conservar la carne, era la salazón. En el interior era común acumular la seca en forma de charqui que después de hidratarla se picaba o machacaba formando hebras.
Se utiliza para aderezar carnes hechas al asador. Se hace picando muy fino perejil, cebolla, ajos, agregando alguna hoja de albahaca, se lo condimenta con ají picante molido, sal a gusto y completa con suficiente aceite y vinagre. Resulta una mezcla bastante picante que cumplimenta sobradamente a muchos paladares, sobre todo en la ingesta de carnes más fuertes especialmente chorizos.
Plato típico de nuestro país. Su preparación difiere en algo de una región a otra. En Catamarca, según F. Avellaneda, la receta de una buena carbonada es la siguiente: Se lava y se pica luego menudamente la carne, se la pone en una olla que tenga ají frito o solo grasa ya bien caliente; se remueve un momento, luego se añade suficientemente agua hirviendo, canto menos mejor; hecho esto se deja hervir nuevamente. Durante esta operación se agrega un zapallo desmenuzado o picado y a veces arroz. Puede hacerse un agregado de cebolla picada, tomate majado y verduras varias. En algunos casos la papa puede sustituirse al zapallo, y lo mismo la batata. Es muy usual llamar caldo a este preparado.
Es el nombre que se da en el noroeste de nuestro país a la carne de oveja salada y seca. Se utiliza mucho en la preparación de comidas regionales como el tulpo. También se suele preparar chalona con carne de cabra.
Generalmente se acostumbra hacer chalona, dejando la carne expuesta al sol durante el día y a la helada nocturna durante un mes aproximadamente.
Es un plato popular campesino que se prepara especialmente con los menudos del cabrito, que se frien con cebolla, ají, grasa, pimienta y vino o vinagre.
Es muy conocida la chanfaina santiagueña, lo mismo que la tucumana.
Es una sabrosa comida de nuestra campaña hecha con charqui o cecina (carne salada secada al sol y al aire).
Se sancocha o se cuece simplemente la cecina, luego se machaca en un mortero hasta que quede enteramente deshecha y se hace con papas, porotos, zapallo, etc. como un guisado.
También se llama a la chatasca: satasca o charquicán.
Cecina, lonja de carne vacuna que se sala para consumir después que se haya secado al sol y al aire. Preparada de esta manera dura muchísimo tiempo, más si se trata de regiones de clima tropical. Su uso es común en toda América.
En 1823, Roberto Proctor escribía así: Los peones viven en sus viajes, exclusivamente, de charqui o carne preparada del modo siguiente: Una vez muerto el animal y cuarteado, se deposita en grandes mantas; luego se llevan bajo la ramada donde se hacinan con capas de sal y se apisonan bien para extraerles la sangre y los jugos; pasados uno o dos días, se separan los trozos y se tienden al sol hasta que se sequen y pongan completamente negros. En este estado se acondicionan en atados para la exportación, consumiéndose mucho en el interior por los mineros y en el mar por lo marinos.
Cuando se come charqui, se sazona con ají y se pone en agua caliente, haciendo una especie de sopa. También se lo utiliza en guisados en reemplazo de la carne fresca en las zonas donde ésta es difícil conseguir.
(de charqui, y el araucano caucan, asado). Guiso que se hace del charqui sazonándolo con pimienta, ajonjolí, calcahuete y papa. Idem en el Uruguay, Bolivia, Chile y Perú.
Residuo de grasa de pella (de vaca o de cerdo) que flota, una vez que se ha derretido sobre el fuego. Se escurren cuando están crocantes y se sirven como si fueran papas fritas espolvoreadas de sal
También se los utiliza como ingredientes para saborizar bollos y panes tradicionales.
Por lo general el día en que preparaban empanadas, en todas las casas había chicharrón para comer, pues para lograr la grasa necesaria para hacer y freir las empanadas era necesario derretir grasa de pella primero.
Plato popular santiagueño, preparado con zapallo y chicharrones en una forma muy original.
En algunas regiones de nuestra Mesopotamia y Uruguay, llámase chicharrón trenzado al charque cortado en delgadas tiras y trenzados. Por lo general se come asado.
Alimento que se prepara con harina de maíz tostado, a la que se le agrega agua. A veces y muy especialmente entre los pastores puneños, le agregan azúcar, tomando de esta manera un gusto más agradable.
Carne de ínfima calidad, cercana a los corvejones, de la res, carne de pata que adquieren los más pobres. Por extensión se les llama chuncanos a los habitantes de la alta serranía, porque el andar por las montañas les desarrolla ostensiblemente las pantorrillas.
Guisado popular hecho con leche, choclo, arroz, papas y carne picada
En el campo es costumbre decidir el destino de una gallina de la tercera edad preparando un buen puchero o cazuela ídem, pero si no lo tiene a mano no se aflija igual le va a salir un platazo utilizando un pollo pechugón, eso si tendrá que acortar el tiempo de cocción. Se agrega zapallo, papas o batatas, semillas de choclo desgranado, ají molido, cebollas, zanahorias ajo, perejil algo de pimentón y el plato ya está para ser disfrutado.
Con respecto de este plato se dice que en las noches de farra en el interior de Salta y Jujuy suelen culminar en algún rancho amigo con este suculento plato porque ayuda a borrar los vahos alcohólicos.
Con presas de gallina doradas a las que rehogan con cebolla, laurel, romero y tomillo. Se le agregan agua y abundante fuego y antes de que esté la gallina este cocinada se le incorporan papas cortadas y algo de arroz. Una vez cocido, todo antes de retirar la olla del fuego, se le deben agregar algunos huevos crudos para que se cocinen pochés y listo.
El guiso carrero es una apetitosa comida criolla que solían preparar , precisamente los carreros y carreteros en sus largos viajes por la pampa. Este plato tiene la ventaja de poder utilizar uno u otro ingrediente sin que por ello pierda su sabor.
Generalmente se hace con carne , calabaza, papa, zanahoria, cebolla, ajo, tomate y fideos.
Se prepara en una cacerola con algo de aceite y frie la cebolla y el ajo, luego se le agrega la carne y el tomate hasta que se dore. En este punto se le agrega agua, calabazas, papas y zanahorias cortadas en cubitos y laurel. Cuando la papa esté cocida se le agregan los fideos. Si es necesario algo más de agua también se pone.
Se llamaba carrero porque se hacía en una olla que iba siempre colgada en la parte trasera de la carreta. A la hora de comer se hacía un alto, se encendía el fuego bajo la olla y se preparaba el guiso.
Es uno de los platos más característicos de la cocina criolla.
Preparado con maíz blanco o amarillo, o bien con trigo. Para ello se muele, en el mortero, el grano en trozos grandes y después del desprendimiento de la cutícula se le deja en agua, en remojo, cerca de diez horas.
Se hierve el trigo o maíz en agua y sal, luego se le añade porotos, batata, chorizos, trozos de carne vacuna y cerdo, tripas etc. Después de unas cuatro horas de hervor puede considerarse cocido resultando un guiso con una buena consistencia. Se sirve agregándole un frito picante preparado con
ají molido, pimentón, cebolla y grasa.
Resulta un plato muy sustancioso, nutritivo y sano que solía servirse frecuentemente a escolares del interior así como a los soldados en los cuarteles.
Dice una copla popular:
Para comer un locro
yo necesito:
maíz, porotos y carne...
y el ají frito.
Cuentan Teresa Flores en su libro La cocina de La Rioja, que el locro era considerado un alimento de la nobleza inca y no comido por los pobres.
Esta comida es tan rica en ingredientes que nadie pondría en duda su palabra.
El Locro es el cimiento de nosotros / la raíz y la rama de mi canto / tiene un júbilo pronto como un potro /entre la chacarera y el malambo.
Armando Tejada Gómez
Es un alimento popular del centro y noroeste del país que se prepara solamente con maíz hervido al que se le agrega sal y grasa.
Se trata, en realidad, de un locro muy modesto.
Es una comida típica de la cocina argentina. Se prepara con choclo con cuya rayadura se hace una pasta, tipo relleno con otros ingredientes como cebollas, tomates, ajos, ajíes y condimentos a gusto. Se utilizan chalas u hojas de cholo para hacer los envoltorios dentro de los cuales se coloca el relleno mencionado. Se atan los paquetitos con trozos de chalas y se hierven hasta su cocción. Para consumirlos se abren los paquetitos y se come el contenido, tirando, por supuesto las chalas. Al relleno también se le suele colocar zapallo. A este plato se le puede agregar exteriormente una salsa como condimento.
Ya que estamos mencionando un plato hecho con maíz es bueno señalar que éste fue el alimento principal del hombre americano y en todo el continente está ligado a la mitología, la religión y arte de sus pueblos.
Plato típico norteño preparado con papas y carne y que en los Valles Calchaquíes se ofrece a los presentes en la ceremonia llevada a cabo cuando se inicia la siembra del maíz.
Nunca nos ha de faltar,
Ni un buen pingo pa' juir;
Ni un pajal donde dormir,
Ni un matambre que ensartar
Martín Fierro
En un país donde hay abundancia de buena carne son muchos y muy variados los platos típicos preparados con ella. Por tal motivo nos limitaremos a enumerar a sólo algunas de estas exquisiteces.
En cuanto al matambre son muchas las variantes que la cocina argentina ha ideado para satisfacer a los más exigentes paladares.
El matambre llamado también manta o vaquero fue, sin duda uno de los cortes preferidos y más apreciados por los gauchos.
Despúes de hacer este corte y desgrasarlo, se lo salaba con abundante sal gruesa; sacado el exceso de sal, se lo enrrollaba con la grasa hacia afuera y ataba con unas vueltas de piolín, tras lo cual se lo colocaba sobre la parrilla y se lo cocinaba a fuego lento sobre las brasas.
Una variante del matambre anteriormente descripto, era la incorporación de relleno y hervido.
Se extiende el trozo de carne con la parte más grasosa hacia arriba y sobre esta superficie se coloca picado, o cortado el relleno a base de verduras varias hierbas aromáticas y hasta huevos duros hecho lo cual se procede a enrrollarlo y a atarlo con piolín para que no se abra.
Preparado así el matambre se cocina con suficiente agua. Se lo puede comer caliente a dejar enfriar con un peso encima para eliminar todos los jugos y comerlo en rodajas como un fiambre.
Se hace con maíz amarillo y dos cucharadas de cenizas que se cocinan con agua. Una vez cocido se enjuaga de manera de limpiar bien el maíz con agua fría, de manera de sacarles todo vestigio de ceniza
Se comienza luego con el preparado que se inicia colocando en una cacerola grande el maíz, tripa gorda, panceta salada, chorizos colorados, chorizos blancos y agua en la que se hace hervir mezclando con una cuchara de madera para evitar el pegoteo o desarme . Se le agrega albahaca y tomillo. Mientras se cocina el mote se prepara aparte con grasa de cerdo o de vaca, cebolla picada, morrones en trozos, tomates y ají molido. Esta pieza se hace hervir hasta que se ponga espesa. Después de su cocción introdúzcala en la olla donde se preparó el mote y déjela unos minutos más hasta que el caldo se reduzca y se mezcle la preparación.
Es un plato que se hace poniendo a hervir carne y verduras de temporada por lo general papa, batata, choclo, zapallo, cebollas, zanahorias. La carne puede ser simplemente de vaca con huesos o huesos con algo de carne y también colocarle chorizos, panceta o algún resto de carne de cerdo Puede llevar algo de porotos o garbanzos, apio y verduras aromatizantes. Si se separa el caldo se lo puede transformar en una sopa ya sea con fideos varios o arroz.
Condimento que sirve para sazonar carnes y se prepara con cebollas , tomates, ajo y ajíes picados finos, hechos casi puré a los que se le agrega suficiente aceite y vinagre de vino, sazonando la mezcla con sal y pimienta
Con el sobrante del puchero, sean carnes o verduras cortadas en trocitos se prepara un tipo de ensalada a la que se agrega choclos desgranados, tomate, perejil picado, cebolla y algo de pimientos. Es una forma de aprovechar los sobrantes del puchero en un plato frío y muy sabroso.
Los americanos podemos estar orgullosos de haber aportado al mundo productos tan apreciados como el maíz, la papa, el tomate, el zapallo, los pimientos muy utilizados en esta parte del mundo dando lugar a muchos platos típicos y sabrosos de la cocina nativa.
Cristóbal Colón llevó a Europa semillas de maíz a su regreso del primer viaje. El nombre de maíz deriva de una voz antillana mahiz. En quichua se dice zara y en araucano hua.
Los indios americanos cultivaban la papa 2.000 años antes de la conquista. Fue la principal contribución de América a la alimentación de la humanidad.
Es un plato típico del noroeste argentino. Aunque se prepara de muy variada manera, suele hacérselo, por ejemplo en Catamarca de la siguiente forma:
Se humedece el maíz hasta poderlo quebrantar en el mortero, de modo que se aproxime lo más posible a la harina. Esta harina se humedece con agua y sal suficiente, amasándola con la cantidad de grasa necesaria para que tenga consistencia, también se le puede agregar a la masa zapallo deshecho.
Con esta masa se envuelve la carne desmenuzada de vaca o de lo que se quiera (o charqui si no hay carne fresca). Este envoltorio se coloca dentro de chalas de maíz fresco o seco y se hierve.
Luego se sirve y...buen provecho.
En nuestra campaña es el nombre que se da al pan hecho sin levadura y que se cuece al rescoldo.
Algunos campesinos lo prefieren al pan por encontrarle de mejor sabor.
En Catamarca, la de acemita, fuera de la sal, lleva chicharrón molido y grasa.
La de harina, con sal y grasa suficientes, pudiendo ser humedecida la harina con huevo batido. Se fríe en grasa o se asa en la parrilla o al rescoldo.
Dice una copla popular:
Yo no soy de este pago,
soy de la villa;
cuando no como pan,
como tortilla.
Es costumbre de nuestro campo, y aún de la ciudad, hacer tortas fritas. Pero más tradicional es hacerlas en los días de lluvia, en los que por razones del mal tiempo, generalmente, no se puede salir a hacer trabajos al aire libre.
Se acompañan, por lo común, con el tradicional mate.
Se preparan amasando harina de trigo con la grasa obtenida en la fabricación de los típicos chicharrones.
Es un plato que se prepara en el noroeste de nuestro país, hecho a base de harina de maíz cocida en agua a la que se le agrega grasa de oveja y sal.
Es en verdad, una comida pobre, la que se mejora agregándole chalona, que es un charqui de carne de oveja o de cabra. Para hacerlo más sabroso se le agrega ají molido.
En Molinos, Salta, alimento preparado con harina de maíz amasada con sangre de cordero, a la que se le agrega grasa como para las tortillas comunes y cocida luego a la parrilla o bien hervida.
Plato típico del noroeste, preparado con maíz tostado. Según Solá, en Salta esta mazamorra se le da a comer a la mujer que ha tenido familia recientemente.
Diferentes tipos de panes caseros típicos de esta región de América se hacen con grasa o sin ella dando lugar a una serie de alimentos panificados, algunos de los cuales eran verdadera hábitos entre las primitivas poblaciones.
Diversos tipos de bizcochos de variados gustos y formas aptas para el consumo preferentemente en tal o cual ocasión.
Por ejemplo entre los argentinos el hábito del mate es toda una ceremonia y una gran excusa para compartir efectos. Una costumbre heredada , bien rioplatense, que tiene sus códigos y su propio lenguaje. Infaltable a toda hora y mucho mejor si viene acompañado con algún bocadillo dulce o de grasa con su ineludible sabor casero.
Por eso estos amasijos de harina a los que se le agrega grasa y sal o azúcar constituyen la compañía ideal para la hora del mate y los hay como bollos, bizcochos, medias lunas o en formas de tortas fritas.
Nombre que dan en Corrientes y regiones limítrofes al pan que hacen con harina de mandioca o de maíz. Se prepara al horno con masa de almidón de mandioca fresca rallada, leche, huevos, sal grasa derretida y un poco de queso
Hay varios tipos de chipá; el caburé, el asador, mbocá, que se llama así porque se cuece sobre las brasas envuelto en un palo; el chipá soó, con liviana porción de carne o charqui y por último el chipá avati, o de maíz molido o pisado al mortero. Cuando no hay almidón o mandioca fresca en la elaboración del chipá común se emplea el tiparatí, que es el afrecho de la mandioca rallada.
Pan que se hace en el centro y noroeste del país con trigo partido, amasado con salmuera y chicharrones. Por lo común se consume caliente y su venta callejera acostumbran a hacerla las mujeres que lo elaboran.
Es un postre similar a un dulce de huevos con un granulado fino. En algunas provincias este postre se prepara tradicionalmente al horno.
Dentro de la alimentación popular argentina, a las empanadas corresponden un lugar de privilegio. Varias provincias rivalizan en la técnica de preparación de las mismas, descollando por su difusión las empanadas salteñas, las jujeñas y las santiagueñas. Preparadas con dulce o carne, en este último caso con agregado de cebollas, cebollas de verdeo, pasas, aceitunas, huevopicado son extraordinariamente apetitosas. Empanadas criollas se las califica en forma general y son infaltables dada su aceptación en las fiestas populares. Las empanadillas constituyen una variante más sencilla, ya que se prepara la masa en forma muy similar (harina de trigo, huevo, grasa, anís) pero su relleno consiste especialmente en dulce o arrope.
Dos coplas riojanas, recogidas por Anzalaz, destacan el valor de las empanadas
Echen vino y echen borra / dijo Jacinto Baigorria / me gustan las empanadas / pero de esas que chórrian / las empanadas, si / Dijo Merelle ... / Y si no hay empanadas / denme pasteles.
En el noroeste, pequeña masita de forma semejante a la empanada rellena a menudo con dulce de chayote o cayote. Son famosas las empanadillas de Amaicha del Valle, Tucumán; las de Loreto en Santiago del Estero entre otras
Delicia criolla con un toque muy diferente. Es un postre muy dulce. El resultado son una especie de bizcochuelo muy esponjosos que se hacen con un mínimo de harina (y tradicionalmente sin nada). Una vez cocidos se los hace hervir muy suavemente en almíbar aromatizado al cognac u otra bebida y quedan como una especie de borrachitos inolvidables.
Se baten yemas de huevos hasta que resulten una mezcla bien esponjosa, se colocan en moldes y se hornean hasta que crezcan al doble y estén secos y firmes. Se hace almíbar y se colocan los huevos horneados, se los deja hervir unos segundos hasta que se esponjen.
Es un queso que se prepara, especialmente, con leche de cabra en todo el noroeste del país y algunas regiones de Cuyo.
Es muy sabroso, y como postre se sirve con arrope o algún otro dulce.
Dice Juan Maldonado en su obra: La cabra en el folklore puntano:
La baquía en su fabricación consiste en obtener un quesillo grueso, como de un centímetro, que no se deshaga al ponerlo a secar, ni que resulte demasiado cocido.
También llamada guisadilla es un postre típico de Santiago del Estero y regiones vecinas.
Se prepara en forma de alfajor con pasta hecha de harina de trigo amasada con grasa y secada al horno.
Entre las dos tapas se pone miel y harina a la que se le agrega canela para darle más gusto.
Se llama así al zumo de algunas frutas que se cuecen lentamente, sin azúcar, hasta convertirlos en un dulce espeso y riquísimo.
Se hace arrope de tuna, uva, chañar, mistol, etc. y es típico de las provincias del centro, norte y noroeste del país.
Es un postre que se hace hirviendo el arroz en leche, a la que se le agrega azúcar (aunque en algunos casos se le pone sal), una chaucha de vainilla y un trozo de cáscara de limón.
Una vez cocido el arroz se retiran la vainilla y la cáscara del limón y se sirve agregándole a cada plato canela en polvo para darle más sabor. Por lo general se sirve frío.
Decía Juana Manuela Gorriti que el arroz con leche se lo revuelve con un trozo de caña y con una sola mano, porque si otra persona sustituye a la que comenzó a revolver, la leche se corta.
Para preparar la mazamorra de deja en remojo el maiz pisado o maiz blanco cubierto con abundante agua, dejándolo durante toda la noche . A la mañana siguiente se pone a hervir con abundante y nueva agua y cuando rompa el hervor se escurre el maíz del remojo y se lo echa en otra cacerola a continuar su cocción removiendo con una cuchara de madera para que los granos vayan soltando el almidón que contienen y el agua comience a espesar y tomar color lechoso.
Agréguele una cucharada de bicarbonato y déjelo hervir hasta que se espese más y los granos estén tiernos. Retira del fuego y distribuya en tazones. Al enfriarse quedará como una especie de gelatina más o menos densa, que se sirve agregándole leche fría o caliente y abundante miel o azúcar. Generalmente se sirve como desayuno o postre. En Corrientes y Misiones la llaman Caguiyí.
La cocina argentina criolla registra como mazapán a un batido de huevo con azúcar espesado con harina que se hornea dentro de moldes enmantecados
Postre típico de Santiago del Estero preparado en base a harina de trigo (a veces mezclada con la de maíz) a la que se agrega azúcar, canela, clavo de olor y grasa.
Nombre que recibe el Catamarca el pan hecho con harina no bien cernida. Dice Carrizo que si el bollo como la semita tiene chicharrón, es preferido al que carece de él, y si es fresco, recién sacado del horno, es cosa de chuparse los dedos, según la expresión popular.
Hervir sémola en leche y mezclar para que no se pegue, después de unos instantes queda un plato de condición viscosa al que se le puede agregar algunos elementos saborizantes que aumenten el sabor logrado.
Torta real salteña es una fiesta para golosos. Dulzura típica de nuestra repostería norteña.
Se trata de un bizcochuelo cortado en capas que se humedecen con almíbar y vino dulce, luego se rellenan con dulce de cayote y capas de mazapán y se las cubre con glasé real.
Ya tienen carta de ciudadanía nacional y son el souvenir obligado de cuanto viaje realicemos a la costa o al interior del país.
Hay distintos tipos ...y todos son muy ricos.
Consisten en dos tapas de masa de harina o maicena entre las que se colocan dulces de variados tipos como el de leche o frutas varias; con coco, chocolate y azúcar impalpable y glaceados.
Así tenemos alfajores de la costa, santafecinos, cordobeses, sureños, de diversas formas y de diferentes provincias, recubiertos también ...y todos verdaderos manjares.
El dulce de leche es un descubrimiento culinario argentino que se hace haciendo hervir leche azucarada hasta que tome la consistencia y el color característico.
"La historia de su nacimiento revela que éste se produjo por error, debido a un descuido de una cocinera asustada.
Y los protagonistas de la misma fueron Juan Lavalle y Juan Manuel de Rosas.
Cuenta la leyenda, que el dulce de leche nació el 17 de junio de 1829, en la localidad bonaerense de Cañuelas.
Resulta que Lavalle llegó esa tarde al campamento de su archienemigo Rosas para hablar con él. Y al no encontrarlo, agotado por días enteros de viaje, se recostó en un camastro y se quedó dormido.
A todo esto, la mulata que cocinaba para Rosas estaba preparando la lechada (leche caliente con azúcar) con la que Rosas solía acompañar el mate.
Pero cuando fue a avisarle que estaba lista, en lugar de su amo se encontró con ...su peor enemigo. Presa del pánico, la pobre mujer salió a pedir auxilio a los soldados .Pero en eso llegó Rosas, que lejos de ofenderse por la actitud de Lavalle lo tapó con su poncho y dijo: - Silencio todos. Déjenlo dormir. Es un valiente.
A todo esto, la leche había seguido hirviendo, adquiriendo un sospechoso color oscuro. Rosas, molesto por el descuido, ordenó a la mulata tirar la lechada quemada y preparar otra.
La cosa hubiese quedado ahí si no fuera porque el grupo de soldados decidió probar la leche quemada, a la que encontraron realmente exquisita.
-Oye mulata, hazle probar esto al Restaurador. Está realmente bueno- le dijeron a la mujer los soldados.
Y así lo hizo la mulata, poniendo en juego su empleo. Pero, para su sorpresa, a Rosas le encantó y le ordenó que lo preparara todos los día.
Lo cierto es que así nació el dulce de leche, cuya fama fue creciendo de boca en boca"
Harina de mistol, algarrobo blanco, negro, etc. que se prepara moliendo su fruto. Es fundamental en la alimentación del noroeste argentino. Es de más fina calidad que el llamado en Catamarca upulungo.
En Salta, es el residuo del mosto (después de pisada y prensada la uva) que se mezcla en un virque con agua y se lo deja en reposo hasta la fermentación. El líquido resultante, el aguapi es una bebida semejante a la aloja, algo dulzona y más débil que el vino.
Bebida refrescante que se hace con la vaina madura del algarrobo. La fermentación le da su fuerza alcohólica. Es infaltable en las típicas fiestas del noroeste argentino. También se hace añapa con el fruto del mistol o del chañar, pero la de algarroba es la más común.
Aguardiente hecho con distintos elementos, pero generalmente con caña de azúcar. Es infaltable en las típicas fiestas y celebraciones del norte y noroeste argentino. Igual en numerosos países de América.
Es una bebida tradicional que en centro y noreste del país se prepara a partir de la fermentación del maíz.
Así lo menciona una copla popular:
Pobrecito don maicito,
también tiene su desdicha;
lo llevan para el molino,
lo muelen y lo hacen chicha
También en la zona cuyana se llama así a una bebida liviana y agradable que se hace con uva, manzana o pera.
Limonada que se vendía hasta no hace mucho tiempo en la ciudad y en el campo. Era la bebida sin alcohol más difundida en nuestro país.
Bebida que se sirve fría y por lo común en verano, hecha a base de café. Se sirve por lo común con poco azúcar y con algunas tajadas de limón.
AÑAPA:
Es una bebida refrescante que se hace con la vaina madura del algarrobo. La fermentación le da fuerza alcohólica. Es infaltable en las típicas fiestas del norte argentino.
También se hace añapa con el fruto del mistol o del chañar; pero la de algarroba es la más común.
Es una bebida fuerte que se prepara en el noroeste, con alcohol o chicha hervida a la que se le agrega azúcar y canela.
También se llama Pata de Cabra a la mezcla de dos bebidas alcohólicas.
En Salta, es el residuo del mosto (después de pisada y prensada la uva) que se mezcla, en un virque o recipiente, con agua y se lo deja en reposo hasta la fermentación.
El líquido resultante, el aguapí, es una bebida semejante a la aloja, algo más dulzón y más débil que el vino.
Bebida fermentada hecha a base de miel y agua. Luis Flores así lo afirma: En cuanto al guarapo, bebida que emplean cierto coyaimunos en su desayuno cuando no hay más que tomar, se prepara poniendo en agua fría una cantidad de miel de caña, o si no hay miel, entonces panela. El líquido se deja fermentar a voluntad en una vasija ya acostumbrada, o añadiéndole algo para que fermente pronto. Numerosos campesinos, de los más pobres en diversos lugares del Tolima y de otros departamentos, también emplean guarapo como parte importante de algunas de las comidas..
Bebida refrescante que se prepara en jarras mezclando a gusto: vino tinto, azúcar o almíbar, jugo y rodajas de limón... y más abundante soda helada.
En algunas regiones de Misiones, Corrientes y también en el Paraguay llaman tereré al mate que se ceba con yerba y agua fría. Por lo común se sirve amargo.
En los yerbatales, constituye, en parte el desayuno de la peonada.
También se le suele agregar hielo y limón.
En nuestro país, Bolivia y Uruguay es una bebida obtenida de la fermentación de la algarroba blanca.
Se prepara moliendo vainas en un mortero, echando todo a fermentar con agua en un noque, especie de lagar de cuero, o tinaja grande cortada por la mitad.
Para abreviar la operación de fermentación se le suele poner como levadura un poco de heces de aloja hecha. A las pocas horas resulta una bebida fresca y agradable. Si se pasa de tiempo de fermentación, adquiere un gusto fuerte y nauseabundo. En este estado se le agrega más algarroba molida con agua y se obtiene la aloja dulce picante. A esta bebida se le atribuyen propiedades medicinales.
Se prepara también, aloja de molle, de cebada y de maíz.